En la inmensidad del océano Atlántico, a poco más de 4º del Trópico de Cáncer, existe un archipiélago con unas condiciones privilegiadas: Canarias. La diversidad de su paisaje, su benigno clima y su riqueza natural, le han hecho único en el mundo; dando origen a un auténtico paraíso lleno de luz que encierra lugares de un excepcional valor medioambiental objeto de atractivo turístico. Uno de sus más preciados tesoros se esconde en un rincón al sur de Gran Canaria, una tierra tan mágica como bella: Maspalomas.
En toda su dimensión descubrirá a un pueblo que ha sabido en apenas un puñado de años, convertir un paisaje inhóspito en uno de los principales destinos turísticos de Europa, conservando sus raíces más auténticas. A la bondad de su permanente sol, de sus temperaturas agradables, de sus hermosas playas y de la belleza de sus cumbres se le une el mayor enclave turístico de la isla: Maspalomas Costa Canaria.
Todos estos atributos constituyen sin duda un variado conjunto de singularidades que convierten a Maspalomas en algo ineludible cuando se acude a Gran Canaria. En él podrá encontrar junto al mar o la montaña el descanso, el deporte, la aventura, la cultura, la gastronomía etc. Grandes momentos rodeados siempre de paisajes incomparables y de un entorno de paz y estabilidad social.